martes, 25 de junio de 2013

Dios quiera

Decir lo que siento siempre fue difícil para mi. Nunca demostré mis sentimientos, siempre fui fría. Hasta qué te conocí, no se sí fue amor a primera vista. No, no lo fue. Fue simplemente amor verdadero, amor eterno. Dios quiera que pueda seguir leyendo esto durante muchísimos años más y no sienta que solo es un recuerdo. Dios quiera que estemos juntos de por vida y pueda decirle a mis hijos que su papá fue mi primer verdadero amor. Dios quiera que después de muchos años nos sigamos mirando y sintiendo esto, este amor profundo que cada día se va afianzando más. Dios quiera que nuestra felicidad sea eterna y mutua, disfrutándola juntos. Dios quiera que no se apague esta magia, esta pasión que creamos juntos desde la primera vez que hablamos, desde nuestro primer beso. Dios quiera que pueda seguir estando orgullosa de demostrar lo que siento a la persona que amo. Dios quiera que todo el amor que te doy alcance solamente para verte feliz junto a mi.

Empezar otra vez

Sin darme cuenta, empecé a conocer a mi verdadero primer amor. Siempre pasaba lo mismo, tenía un hombre al lado mío, pero nunca me sentí querida. Cuando te encontré; no sólo que me sentí querida, sino que, por primera vez me sentí amada. Es impagable lo que se puede sentir con solo una mirada, una palabra. Sentir que voy a estar toda una vida con vos no me da miedo, me da fuerzas para luchar por lo que tenemos. Cuando te conocí, no pensé que íbamos a formar una historia, hasta que me lo demostraste cuando luchaste por mi y no te importó si valía la pena esa lucha. Sin conocerme del todo fuiste capas de dejar cosas importantes de tu vida para tratar de saber como iba a ser un futuro juntos
se que no te arrepentís por eso, me lo demostrás cada día en tu forma de amar; que es justo lo que yo necesitaba para saber y conocer lo que es el verdadero amor.